sábado, mayo 05, 2018

En lugar de nada


El Ballet Municipal de Cámara de Valdivia  llega al GAM por la convocatoria 2018. Un escenario que los ha acogido con curiosidad y asombro.
Esta obra creada en 2015, nace a partir del tema del agua, su carga simbólica y emocional. Como dice Joel “en ella, están expuestos valores de origen bastante ritual y ancestral que nos conectan con la vida y la muerte. Hay un valor emocional en el agua y como trabajamos con el cuerpo, considero que las sensaciones viajan a través de nosotros como fluidos que se manifiestan de acuerdo a percepciones que vamos teniendo.
La compañía se luce, se despliega al máximo en una obra hecha para ellos e interpretada con profesionalismo y garra. La coreografía de Joel Inzunza Leal los hace resplandecer. Todos son uno. Se ve el afiatamiento de la compañía.

En las obras contemporáneas el público es también creador. Cada espectador arma su narración.
Pensando en la  vida y la muerte, aparece un tema vigente: el femicidio. Pero en ningún momento aparece la violencia explícita. El cuerpo de ellas es movido, suspendido y sostenido con delicadeza. Como si el agua las moviera. La fuerza de ellos no las veja. Sus miradas son de contemplación y acompañamiento. Es esa muerte no esperada, imprevista.

Los cambio de luz, marcan las escenas y son de una precisión exquisita. Los personajes desaparecen y surgen en lugares no imaginados. El vestuario cambia o se esfuma, dejando torsos desnudos mimetizados en los movimientos. Ellas, desprovistas, semidesnudas, muestran la vulnerabilidad del cuerpo y del alma. Todos se mueven con fuerza y energía. Los cambios de ritmo de sus traslados, dan descanso a la vorágine de sus entrecruzamientos. El espacio es usado con precisión, las entradas y salidas son imperceptibles. Las escenas fluyen y como el agua, en mareas progresivas van llevando y trayendo a los bailarines a puertos imaginarios.
La iluminación está coreografiada, no queda nada desdibujado. La luz es otro intérprete.



Ficha Técnica
Dirección, Coreografía e Iluminación: Joel Inzunza.
Intérpretes: Valentina Kappes, Rodrigo Llancaleo, Poleth Espinoza, Francisco Sepúlveda, Flora Monsalves,  
                      Alluitz Riezu e Ignacio Díaz.
Asistencia Coreográfica: Francine Renner.
Producción General: Ignacio Díaz y Alluitz Riezu.
Música Original: José Tomás Molina y Jorge Grela.
Técnico de Iluminación y Sonido: Francisco Ríos.
Asesoría Estética y Vestuario: Ignacia Peralta.
Fotografía: Fabián Cambero, Josefina Pérez, Sebastián Gatica y Carlos Johnson.
Realizador Audiovisual: Sebastián Gatica.
https://vimeo.com/165679090
Funciones: GAM 26 Abril al 6 Mayo, 2018

El Ballet Municipal de Cámara Valdivia nace el año 1994 bajo el alero de la I. Municipalidad de Valdivia. Su trayectoria y nivel artístico le ha permitido estar presente en los principales escenarios nacionales, cumpliendo una labor de difusión y extensión de la danza regional. Tiene a su haber más de 30 creaciones coreográficas y montajes realizados exclusivamente para la compañía. Directora Ximena Schaaf, y Ricardo Uribe, coreógrafo.

miércoles, abril 25, 2018

Shock “Anatomía del abandono” Por las víctimas inocentes. Obra de Vicky Larraín


Lugar  de las funciones Villa  Grimaldi (*).
Desde la entrada el espacio va definiendo la atmósfera. Se pasa al lado del muro de los nombres de las víctimas desaparecidas. La obra se adueña del lugar.
Una voz en off va recitando esos nombres, como una letanía que acompaña la entrada del público, que dirigido, se  lo lleva al pie de La Torre (*) donde dará comienzo este shock.

La Torre marca el inicio. Una puerta abierta desde donde se atisban seres andrajosos, empolvados, que se mueven lentamente, como si apenas despertaran del horror, como fantasmas pasmados de estar allí.  Son diez. Llenan el espacio. Con sus emociones, con sus gestos, con sus desventuras.
Son las víctimas del abandono. Con su salida el público retrocede hasta la platea del teatro que está a continuación. Un amplio escenario bajo una gran estructura abierta.

Las escenas se van desenvolviendo muy bien definidas, bien distribuidas en el espacio. Con sus ritmos diferentes y a la vez dándole unidad a la obra.
La búsqueda frenética del otro, el desconcierto al encontrarse con algo, o con alguien que puede ser o no ser ese ser tan añorado. Ese tocar el cuerpo que se atraviesa,  tratar de reconocerlo, de sentir si late, si vive, si es.
Vicky Larraín aparece. Su fuerza interpretativa conmueve. Es la madre desolada cargando un hijo quizás muerto, desaparecido o abandonado. Una carga preciosa que destroza.
Natalia Cuellar muestra su control del tiempo. Ese saber estar inmóvil moviéndose lo imprescindible.
Javier Muñoz vive cada gesto, cada movimiento, y no deja que los espectadores lo abandonen.
Francisca de Petris  acongoja con sus gritos desgarradores.
Todos son un conjunto amalgamado, afiatado, entregado de lleno a las manos de la creadora, que los lleva por el camino elegido con destreza y seguridad.

Vicky Larraín tomó como referencias para desarrollar la obra distintos sucesos que han puesto en shock al mundo. Por su brutalidad, por su inhumanidad. La bestialidad de la bomba  en Hiroshima, las torres Gemelas en N.Y., los 43 estudiantes mexicanos asesinados en 2014, los detenidos desaparecidos en Chile y Latinoamérica.
Todos  eventos,  durante los cuales, fue imposible protegerse, resguardarse. Donde lo peor del ser humano produjo el shock del alcance de lo inimaginable en la cotidianidad.

FICHA TÉCNICA
Teatro gestual: “Shock: Anatomía del Abandono”
Dirección: Vicky Larraín
Elenco: Marjorie Ávalos, Natalia Cuéllar, Raimundo Estay, Romina Paz Rojas, Carlos Cortes, Pelusa Trincado, Francisca de Petris, Juan Pablo Iriarte, Kevin Magne, y Javier Muñoz.
Sonido: Collage
Producción: Luis Piñango
Difusión: Gastón Zepeda
Diseño Iluminación:
 Jorge Osorio Peralta 


Funciones abril 2018: Villa Grimaldi, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, con funciones gratuitas en La Pintana, Los Vilos y Valparaíso.









(*) Villa Grimaldi fue el recinto secreto de detención y tortura más importante de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) la policía secreta del régimen militar de Augusto Pinochet en Chile entre 1973 y 1977. El local, conocido por los agentes de la  DINA como Cuartel Terranova.
Los primeros detenidos llegaron ya a mediados de 1974. Hacia el verano de 1975, Villa Grimaldi pasó a convertirse en el centro de operaciones de la BIM, que ejercía la función de represión interna en Santiago.
En la actualidad se conoce como Parque por la Paz Villa Grimaldi, fue recuperado y convertido en sitio de memoria y espacio de promoción de los Derechos Humanos, gracias al trabajo de sobrevivientes, organizaciones de Derechos Humanos y la comunidad.
(*)La Torre: en su interior se construyeron celdas de setenta por setenta cm. de largo y dos metros de alto, con una puerta pequeña que obligaba a entrar gateando. La torre disponía de una sala de torturas. A muchos de quienes permanecieron en La torre no se les volvió a ver. 

Bru, o el exilio de la memoria


A pesar de haber perdido la memoria. Mientras alguien nos recuerde existimos.
La memoria nos hace reales. Podemos contar quienes somos y que hemos hecho.
Las biografías cumplen con ese cometido. Recordar.  Recordarnos.
Luis Buñuel en su libro Mi último suspiro dice: “Hay que haber empezado a perder la memoria, aunque sólo sea a retazos, para darse cuenta de que esta memoria es lo que constituye toda nuestra vida. Una vida sin memoria no sería vida, como una inteligencia sin posibilidad de expresar no sería inteligencia.”
Amalá Saint Pierre y Francisco Paco López decidieron rescatar la memoria de Roser Bru. Y utilizan este biodrama para contar a dos voces la historia de Roser. Un diálogo casi al unísono con fondo de El Bolero de Ravel.
Niña, joven, exiliada, inmigrada. Hija, madre y abuela. Siempre artista comprometida con la historia que la acompaña desde su nacimiento.
Barcelona, la República española, el exilio europeo, el exilio chileno. La inmigración y el decidir quedarse aquí.
“Guerra, exilio, desaparecidos. Roser ya vivió demasiadas guerras, demasiados exilios…”
Así lo cuentan  y nos muestran fotos y pinturas que nos pasean por la vida de Roser. La vemos joven, sola y acompañada. Conocemos a sus padres y hasta la maleta con que cruzó montañas y mares.
El relato contiene emoción.  Es imposible quedar inconmovible ante la historia.
Todo el texto nos recuerda a Henry Miller cuando anuncia “El artista está en guerra perpetua con la muerte”.

Esta investigación de teatro documental, ya publicada en un libro, es la primera parte del proyecto que fue  financiado por Fondart 2017. La segunda fase será  la experimentación escénica del texto cuyo resultado final será la puesta en escena de la obra.

Ya la esperamos.


sábado, marzo 04, 2017

La vida a través de la danza

Luego de una exitosa premiere en el Performance Festival Niemandsland de Dusseldorf, “Salz; la tierra del cuerpo”, obra de la artista chilena radicada en Alemania, se presentó el 6 y 7 de enero en el Centro Cultural Espacio Arte Nimiku de Santiago de Chile. (Mabel Diana)

“La sal, es la tierra en donde todo lo que es, se constituye como tal. Somos soluto y solvente un juego constante de goteos, derrames, aglutinamientos, condensaciones, cristalización entre otras acciones y reacciones”, afirma Camila Scholtbach. La coreógrafa e intérprete chilena presentó el 6 y 7 de enero en el Centro Cultural Espacio Arte Nimiku de Santiago de Chile, su obra “Salz; la tierra del cuerpo”, un solo de danza contemporánea que elaboró durante cuatro años.
Al entrar se ve en un extremo un círculo blanco dividido por la mitad. Está hecho con sal. En una columna cuelga un saco largo de pieles blancas. En otro extremo hay una vasija blanca con luz adentro. Al fondo, un caparazón blanco indefinido. El público se coloca alrededor de la escena.
Camila Scholtbach está en el espacio. Se mueve. Cada parte de su cuerpo se mueve. Está dando vida a cada célula. La naturaleza animal intrínseca está alerta en cada uno de sus movimientos y es un reflejo de los humanos como seres vivientes. Mamíferos, pero… además, personas.
Cada movimiento ordenado por el cerebro ¿Es instintivo? O es simplemente esencial, eso tan orgánico y natural que une y a la vez diferencia al hombre de los animales. Caminar, respirar, comer, amar, parir, nacer y morir. Todo dentro de una secuencia de tiempo, en el espacio habitado.
Todo sucede en recorridos previamente determinados. Líneas que la llevan a través de las diferentes etapas. Desde la inconsciencia de lo que ya sucede en su cuerpo, va pasando por transformaciones lánguidas (la línea blanca que se traza en su cuerpo y surca su vientre hasta la cabeza), a las metamorfosis inocultables (las pieles, el caparazón maternal), hasta dar a luz, metafóricamente, sobre la vasija iluminada.
Para cerrar el círculo, se alimenta y se viste para el reencuentro con su cuerpo y su identidad. Sus movimientos de reconocimiento son armónicos, libres, placenteros. Es la danza de la vida.
Durante el transcurso de la función, la música, de Álvaro Severino y Joan Chávez, va desarrollándose a la par. Es otra pieza del engranaje que hace que todo caiga en su lugar. No se sabe qué es lo primero si el movimiento o la música. Todo está perfectamente ajustado, es una unidad indivisible. La iluminación de Felipe Beltrán ocurrió en los momentos precisos, y dio la atmósfera para el paso de una escena a la otra.
Camila Scholtbach es una exquisita intérprete de sus ideas. En sus desplazamientos y acciones aparecen su técnica, su creatividad y el trabajo minucioso de investigación hecho para llegar a este resultado, que tuvo su estreno mundial en el Performance Festival Niemandsland, Dusseldorf, Alemania, el 15 de abril de 2016.
http://www.danzahoy.com/home/2017/01/la-vida-a-traves-de-la-danza/

viernes, enero 29, 2016

CABEZA DE CHANCHO Osados y transgresores Seis bailarines, una banda con veinte músicos, donde se mezclan bronces, maderas y percusiones, y un ataúd, integran el espectáculo que se presentó en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago. Por Mabel Diana 08/12/2015

“Cabeza de chancho” es un  proyecto de Exequiel Gómez Acuña, que fue presentado en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago. La toma de los bailarines y los músicos de ese espacio neoclásico se siente como una trasgresión, apuñalando lo establecido. Una invasión de la escena con seis bailarines hombres y una banda con veinte músicos, donde se mezclan bronces, maderas y percusiones. Y un ataúd.
Este edificio, acostumbrado a albergar a la ópera, al ballet y a las orquestas de música docta, vibró con las contorsiones de los bailarines y los sonidos de la banda Rim Bam Bum, integrada por Marcos Rojas y Rubén Arcaya en tubas; Javier Ramos, Sebastián Meza-Alexis Cornejo y Diego Díaz en trombones; Valentina Gibert, Diego González y Joaquín Rivera en trompetas. En saxo alto, Ariel Flores; saxo tenor, Diego Toro, David Medin, en saxo barítono.  ellos se suman Gillian Calfiqueo y Macarena Bastías en clarinetes; Felipe Abarca, caja yaccesorios; Luis Martínez, platillos y accesorios; Blanca Calisto, figurín, y Natalia Gallegos y Sebastián Hernández, en bombo y otras percusiones
“Cabeza de chancho”, con idea y dirección de Exequiel Gómez Acuña, fue presentado en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago. Foto: Fabián Andrés Cambero.
Los bailarines, Carlos Cortés, Manuel García, Sebastián González, Kevin Magne, Félix Toledo, Juan Carlos Zúñiga.
Ellos dijeron: “Crearemos un contexto funerario en el cual seremos y dudaremos de la muerte. Naceremos en el velorio. Juntaremos nuestras biografías en la acción de la danza, en el ritual. Muertos, descompuestos y agusanados pero existentes.”
Y así comienzan y van desencadenando escenas donde aparecen historias personales. Se dibujan los personajes protagonistas y cómo “los otros”, inciden, perturban, limitan o intentan coartar lo verdadero. Aparece la clasificación, la burla, la manipulación, el poder, la segregación, el acoso, el abuso. Todo porque sí. Sólo por ser diferente a lo establecido.
En “Cabeza de chancho” los bailarines desencadenan escenas donde aparecen historias personales. Foto: Fabián Andrés Cambero.
Los textos dichos por los músicos, refuerzan la escena. La música va desde una disonancia que altera hasta una melodía que protege; a veces acompaña sólo un instrumento, creando intimidad. Y otras, toda la banda crea la estridencia de una algarabía incontenible. La música sostiene a los bailarines y los funde en su ritmo haciendo que todo estalle en color, energía y esperanza de un mundo mejor.
“Cabeza de chancho” es un espectáculo con idea y dirección de Gómez Acuña, con diseño integral de Matilde Videla Lira
http://www.danzahoy.com/home/2015/12/osados-y-transgresores/

miércoles, septiembre 09, 2015

Granhøj Dans en “Rite of Spring – Extended”



Con la música de Igor Stravinsky extendida, la compañía Granhøj Dans incorpora juegos rítmicos que los propios bailarines ejecutan.
Los personajes son seis adultos y un joven en proceso de ser aceptado en la cofradía de la masculinidad, mejor dicho de la “hombritud”.
“Rite of Spring – Extended”, la obra, presentada en el GAM- Centro Cultural Gabriela Mistral del 6 al 8 de julio por la compañía danesa Granhøj Dans , dirigida por Palle Granhøj, es una versión contemporánea de “La Consagración de la primavera”. Con la música de Igor Stravinsky extendida a una hora, la compañía incorpora juegos rítmicos que los propios bailarines ejecutan golpeando pares de claves, o haciendo sonar las manos o los pies. En diferentes escenas la música original desaparece y el ritmo la reemplaza para regresar y continuar con el rito.
La diferencia de edad está marcada por el vestuario. Ellos, los hombres con traje y camisa. Él, el joven niño, con ropas deportivas. En el transcurso de la obra, van pasando escenas donde se quitan y ponen sacos, camisas, pantalones para ir subrayando los rituales por los que debe pasar el joven para ser aceptado como integrante del mundo masculino.
Le enseñan y lo azuzan para que golpee, para que pelee, para que se masturbe, siendo esto último, la culminación de su iniciación. Hecho de manera burlona, de espaldas al público mientras los hombres lo instigan, lo apuran, lo acosan para que tenga un buen resultado.
Foto: Fabián Andrés Cambero.

“Rite of Spring – Extended”, transgrede la composición musical y crea un rito masculino contemporáneo.
El rito se completa. Es aceptado, lo visten igual que ellos y le entregan las claves con las que marca el ritmo igual que todos los demás. Así se integra y desaparece su creatividad, su individualidad. Ya es miembro del grupo, se mimetiza, se pierde dentro del todo.
“La consagración de la primavera” creada por Vasjlav Nijinsky en 1913 transgredió los cánones musicales y utilizó como tema un ritual pagano con sacrificio incluido. Granhøj Dans, integrada por Bill Eldridge, László Fülöp, Áron Darabont Leon, Michal Woznica, Mikolaj Karczewski, Tomasz Ciesielski y Aureliusz Rys, con “Rite of Spring – Extended”, transgrede la composición musical original incorporándole un juego rítmico ajeno y crea un rito masculino contemporáneo.
El coreógrafo Palle Granhøj cuenta con siete bailarines excelentes en su técnica e interpretación, que también colaboraron en la realización de esta obra. Son todos diferentes, y pueden ir mostrando sus virtudes. Él sabe cómo moverlos y usar esas particularidades. Realizó un buen trabajo al incorporar las secuencias rítmicas que se entrelazan con la música de Stravinsky.
Foto: Fabián Andrés Cambero.

El movimiento de la iluminación, hecho por los bailarines y también de forma robótica, creó el clima necesario para dar intimidad o brillo según las escenas. Los desnudos se convirtieron en delicadas pinturas. La dramaturgia es clara, pero no por eso previsible.
Quizás desde una visión feminista podría verse como caricatura machista donde lo que importa al crecer es quién es más potente, quién tiene las plumas más coloridas.
Hubiera sido interesante ver en la misma temporada su versión “Rose-Rite of Spring – Extended 2″, donde son siete mujeres las intérpretes del ritual propuesto por esta compañía que cuenta con el apoyo del Consejo de las Artes de Dinamarca y el Ayuntamiento de Aarhus.

Mabel Diana:   http://www.danzahoy.com/home/2015/07/una-nueva-iniciacion/

BIPOLAR Como siamesas



En un espacio no convencional, un estudio fotográfico, arreglado para recibir 45 personas como público. Íntimo. El color blanco del ciclorama avanza sobre el piso dándole continuidad y limpieza. Sólo se rompe con la figura negra de dos cuerpos unidos por la cabeza.
Un extraño y cautivante personaje que son dos, pero se mueve como uno, confunde y remite al desdoblamiento de la persona y su sombra. A la hidra mitológica esta vez con las cabezas unidas.
Comienzan pequeños movimientos de dedos, de manos. Atrapa la tensión que generan y no permite que se desvíe la mirada. Quebrados, rítmicos, repetitivos.
Los movimientos están pensados y hechos con precisión, se van desarrollando poco a poco haciendo aparecer constantes asociaciones. Como siamesas van construyendo y de-construyendo similitudes y diferencias.
“Bipolar”. Foto: Fabián Andres Cambero

No se entiende como vuelan etéreas estando unidas y con los pies en el suelo. Se mueven sin perder la tensión, el unísono. Pasan por tres etapas bien identificadas, tres escenas separadas cada una por un corto oscuro total. Primero están unidas por la cabeza con una tela que se estira y encoge  a su manejo; luego aparecen con las cabezas cubiertas con una tela más transparente que deja vislumbrar sus facciones, y al final ya con rostros y cabello descubiertos. Rompiendo el hechizo que las mantuvo unidas, ese castigo impuesto por los dioses, o por uno mismo, que las  hizo  manipularse una a otra,  no darse tregua, exigirse al máximo, pasar de la contención a la sensualidad, de la tragedia a la comedia. 
Foto: Fabián Andres Cambero

Llegan al final sin final, estando cada una consigo misma, listas para comenzar  sin dependencia ni ataduras.
Aunque… siempre está la posibilidad de volver a los rituales cotidianos que  convierten a los seres humanos en marionetas de sí mismos.
El vestuario  de Alejandra Bobadilla es otro personaje que actúa y se va transformando a la par de la coreografía.
Anita Barros y Macarena Arrigorriaga muestran su técnica y su destreza para cautivar al público, son intérpretes-creadoras que seducen cuando se mueven, y no dejan a nadie indiferente.

Coreografía e interpretación: Macarena Arrigorriaga y Ana Barros.
Dirección: Ana Barros.
Asistente de dirección: Isabel Bur.
Vestuario y Producción: Alejandra Bobadilla.
Música original: Jorge Aliaga.
Diseño lumínico: Cristián Navarro.
Diseño gráfico: Diego Becas. 
Temporada Julio 2015

Avenida Simón Bolívar 1846-Stgo.



Mabel Diana:  http://www.danzahoy.com/home/2015/07/como-siamesas/