sábado, marzo 04, 2017

La vida a través de la danza

Luego de una exitosa premiere en el Performance Festival Niemandsland de Dusseldorf, “Salz; la tierra del cuerpo”, obra de la artista chilena radicada en Alemania, se presentó el 6 y 7 de enero en el Centro Cultural Espacio Arte Nimiku de Santiago de Chile. (Mabel Diana)

“La sal, es la tierra en donde todo lo que es, se constituye como tal. Somos soluto y solvente un juego constante de goteos, derrames, aglutinamientos, condensaciones, cristalización entre otras acciones y reacciones”, afirma Camila Scholtbach. La coreógrafa e intérprete chilena presentó el 6 y 7 de enero en el Centro Cultural Espacio Arte Nimiku de Santiago de Chile, su obra “Salz; la tierra del cuerpo”, un solo de danza contemporánea que elaboró durante cuatro años.
Al entrar se ve en un extremo un círculo blanco dividido por la mitad. Está hecho con sal. En una columna cuelga un saco largo de pieles blancas. En otro extremo hay una vasija blanca con luz adentro. Al fondo, un caparazón blanco indefinido. El público se coloca alrededor de la escena.
Camila Scholtbach está en el espacio. Se mueve. Cada parte de su cuerpo se mueve. Está dando vida a cada célula. La naturaleza animal intrínseca está alerta en cada uno de sus movimientos y es un reflejo de los humanos como seres vivientes. Mamíferos, pero… además, personas.
Cada movimiento ordenado por el cerebro ¿Es instintivo? O es simplemente esencial, eso tan orgánico y natural que une y a la vez diferencia al hombre de los animales. Caminar, respirar, comer, amar, parir, nacer y morir. Todo dentro de una secuencia de tiempo, en el espacio habitado.
Todo sucede en recorridos previamente determinados. Líneas que la llevan a través de las diferentes etapas. Desde la inconsciencia de lo que ya sucede en su cuerpo, va pasando por transformaciones lánguidas (la línea blanca que se traza en su cuerpo y surca su vientre hasta la cabeza), a las metamorfosis inocultables (las pieles, el caparazón maternal), hasta dar a luz, metafóricamente, sobre la vasija iluminada.
Para cerrar el círculo, se alimenta y se viste para el reencuentro con su cuerpo y su identidad. Sus movimientos de reconocimiento son armónicos, libres, placenteros. Es la danza de la vida.
Durante el transcurso de la función, la música, de Álvaro Severino y Joan Chávez, va desarrollándose a la par. Es otra pieza del engranaje que hace que todo caiga en su lugar. No se sabe qué es lo primero si el movimiento o la música. Todo está perfectamente ajustado, es una unidad indivisible. La iluminación de Felipe Beltrán ocurrió en los momentos precisos, y dio la atmósfera para el paso de una escena a la otra.
Camila Scholtbach es una exquisita intérprete de sus ideas. En sus desplazamientos y acciones aparecen su técnica, su creatividad y el trabajo minucioso de investigación hecho para llegar a este resultado, que tuvo su estreno mundial en el Performance Festival Niemandsland, Dusseldorf, Alemania, el 15 de abril de 2016.
http://www.danzahoy.com/home/2017/01/la-vida-a-traves-de-la-danza/

viernes, enero 29, 2016

CABEZA DE CHANCHO Osados y transgresores Seis bailarines, una banda con veinte músicos, donde se mezclan bronces, maderas y percusiones, y un ataúd, integran el espectáculo que se presentó en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago. Por Mabel Diana 08/12/2015

“Cabeza de chancho” es un  proyecto de Exequiel Gómez Acuña, que fue presentado en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago. La toma de los bailarines y los músicos de ese espacio neoclásico se siente como una trasgresión, apuñalando lo establecido. Una invasión de la escena con seis bailarines hombres y una banda con veinte músicos, donde se mezclan bronces, maderas y percusiones. Y un ataúd.
Este edificio, acostumbrado a albergar a la ópera, al ballet y a las orquestas de música docta, vibró con las contorsiones de los bailarines y los sonidos de la banda Rim Bam Bum, integrada por Marcos Rojas y Rubén Arcaya en tubas; Javier Ramos, Sebastián Meza-Alexis Cornejo y Diego Díaz en trombones; Valentina Gibert, Diego González y Joaquín Rivera en trompetas. En saxo alto, Ariel Flores; saxo tenor, Diego Toro, David Medin, en saxo barítono.  ellos se suman Gillian Calfiqueo y Macarena Bastías en clarinetes; Felipe Abarca, caja yaccesorios; Luis Martínez, platillos y accesorios; Blanca Calisto, figurín, y Natalia Gallegos y Sebastián Hernández, en bombo y otras percusiones
“Cabeza de chancho”, con idea y dirección de Exequiel Gómez Acuña, fue presentado en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago. Foto: Fabián Andrés Cambero.
Los bailarines, Carlos Cortés, Manuel García, Sebastián González, Kevin Magne, Félix Toledo, Juan Carlos Zúñiga.
Ellos dijeron: “Crearemos un contexto funerario en el cual seremos y dudaremos de la muerte. Naceremos en el velorio. Juntaremos nuestras biografías en la acción de la danza, en el ritual. Muertos, descompuestos y agusanados pero existentes.”
Y así comienzan y van desencadenando escenas donde aparecen historias personales. Se dibujan los personajes protagonistas y cómo “los otros”, inciden, perturban, limitan o intentan coartar lo verdadero. Aparece la clasificación, la burla, la manipulación, el poder, la segregación, el acoso, el abuso. Todo porque sí. Sólo por ser diferente a lo establecido.
En “Cabeza de chancho” los bailarines desencadenan escenas donde aparecen historias personales. Foto: Fabián Andrés Cambero.
Los textos dichos por los músicos, refuerzan la escena. La música va desde una disonancia que altera hasta una melodía que protege; a veces acompaña sólo un instrumento, creando intimidad. Y otras, toda la banda crea la estridencia de una algarabía incontenible. La música sostiene a los bailarines y los funde en su ritmo haciendo que todo estalle en color, energía y esperanza de un mundo mejor.
“Cabeza de chancho” es un espectáculo con idea y dirección de Gómez Acuña, con diseño integral de Matilde Videla Lira
http://www.danzahoy.com/home/2015/12/osados-y-transgresores/

miércoles, septiembre 09, 2015

Granhøj Dans en “Rite of Spring – Extended”



Con la música de Igor Stravinsky extendida, la compañía Granhøj Dans incorpora juegos rítmicos que los propios bailarines ejecutan.
Los personajes son seis adultos y un joven en proceso de ser aceptado en la cofradía de la masculinidad, mejor dicho de la “hombritud”.
“Rite of Spring – Extended”, la obra, presentada en el GAM- Centro Cultural Gabriela Mistral del 6 al 8 de julio por la compañía danesa Granhøj Dans , dirigida por Palle Granhøj, es una versión contemporánea de “La Consagración de la primavera”. Con la música de Igor Stravinsky extendida a una hora, la compañía incorpora juegos rítmicos que los propios bailarines ejecutan golpeando pares de claves, o haciendo sonar las manos o los pies. En diferentes escenas la música original desaparece y el ritmo la reemplaza para regresar y continuar con el rito.
La diferencia de edad está marcada por el vestuario. Ellos, los hombres con traje y camisa. Él, el joven niño, con ropas deportivas. En el transcurso de la obra, van pasando escenas donde se quitan y ponen sacos, camisas, pantalones para ir subrayando los rituales por los que debe pasar el joven para ser aceptado como integrante del mundo masculino.
Le enseñan y lo azuzan para que golpee, para que pelee, para que se masturbe, siendo esto último, la culminación de su iniciación. Hecho de manera burlona, de espaldas al público mientras los hombres lo instigan, lo apuran, lo acosan para que tenga un buen resultado.
Foto: Fabián Andrés Cambero.

“Rite of Spring – Extended”, transgrede la composición musical y crea un rito masculino contemporáneo.
El rito se completa. Es aceptado, lo visten igual que ellos y le entregan las claves con las que marca el ritmo igual que todos los demás. Así se integra y desaparece su creatividad, su individualidad. Ya es miembro del grupo, se mimetiza, se pierde dentro del todo.
“La consagración de la primavera” creada por Vasjlav Nijinsky en 1913 transgredió los cánones musicales y utilizó como tema un ritual pagano con sacrificio incluido. Granhøj Dans, integrada por Bill Eldridge, László Fülöp, Áron Darabont Leon, Michal Woznica, Mikolaj Karczewski, Tomasz Ciesielski y Aureliusz Rys, con “Rite of Spring – Extended”, transgrede la composición musical original incorporándole un juego rítmico ajeno y crea un rito masculino contemporáneo.
El coreógrafo Palle Granhøj cuenta con siete bailarines excelentes en su técnica e interpretación, que también colaboraron en la realización de esta obra. Son todos diferentes, y pueden ir mostrando sus virtudes. Él sabe cómo moverlos y usar esas particularidades. Realizó un buen trabajo al incorporar las secuencias rítmicas que se entrelazan con la música de Stravinsky.
Foto: Fabián Andrés Cambero.

El movimiento de la iluminación, hecho por los bailarines y también de forma robótica, creó el clima necesario para dar intimidad o brillo según las escenas. Los desnudos se convirtieron en delicadas pinturas. La dramaturgia es clara, pero no por eso previsible.
Quizás desde una visión feminista podría verse como caricatura machista donde lo que importa al crecer es quién es más potente, quién tiene las plumas más coloridas.
Hubiera sido interesante ver en la misma temporada su versión “Rose-Rite of Spring – Extended 2″, donde son siete mujeres las intérpretes del ritual propuesto por esta compañía que cuenta con el apoyo del Consejo de las Artes de Dinamarca y el Ayuntamiento de Aarhus.

Mabel Diana:   http://www.danzahoy.com/home/2015/07/una-nueva-iniciacion/

BIPOLAR Como siamesas



En un espacio no convencional, un estudio fotográfico, arreglado para recibir 45 personas como público. Íntimo. El color blanco del ciclorama avanza sobre el piso dándole continuidad y limpieza. Sólo se rompe con la figura negra de dos cuerpos unidos por la cabeza.
Un extraño y cautivante personaje que son dos, pero se mueve como uno, confunde y remite al desdoblamiento de la persona y su sombra. A la hidra mitológica esta vez con las cabezas unidas.
Comienzan pequeños movimientos de dedos, de manos. Atrapa la tensión que generan y no permite que se desvíe la mirada. Quebrados, rítmicos, repetitivos.
Los movimientos están pensados y hechos con precisión, se van desarrollando poco a poco haciendo aparecer constantes asociaciones. Como siamesas van construyendo y de-construyendo similitudes y diferencias.
“Bipolar”. Foto: Fabián Andres Cambero

No se entiende como vuelan etéreas estando unidas y con los pies en el suelo. Se mueven sin perder la tensión, el unísono. Pasan por tres etapas bien identificadas, tres escenas separadas cada una por un corto oscuro total. Primero están unidas por la cabeza con una tela que se estira y encoge  a su manejo; luego aparecen con las cabezas cubiertas con una tela más transparente que deja vislumbrar sus facciones, y al final ya con rostros y cabello descubiertos. Rompiendo el hechizo que las mantuvo unidas, ese castigo impuesto por los dioses, o por uno mismo, que las  hizo  manipularse una a otra,  no darse tregua, exigirse al máximo, pasar de la contención a la sensualidad, de la tragedia a la comedia. 
Foto: Fabián Andres Cambero

Llegan al final sin final, estando cada una consigo misma, listas para comenzar  sin dependencia ni ataduras.
Aunque… siempre está la posibilidad de volver a los rituales cotidianos que  convierten a los seres humanos en marionetas de sí mismos.
El vestuario  de Alejandra Bobadilla es otro personaje que actúa y se va transformando a la par de la coreografía.
Anita Barros y Macarena Arrigorriaga muestran su técnica y su destreza para cautivar al público, son intérpretes-creadoras que seducen cuando se mueven, y no dejan a nadie indiferente.

Coreografía e interpretación: Macarena Arrigorriaga y Ana Barros.
Dirección: Ana Barros.
Asistente de dirección: Isabel Bur.
Vestuario y Producción: Alejandra Bobadilla.
Música original: Jorge Aliaga.
Diseño lumínico: Cristián Navarro.
Diseño gráfico: Diego Becas. 
Temporada Julio 2015

Avenida Simón Bolívar 1846-Stgo.



Mabel Diana:  http://www.danzahoy.com/home/2015/07/como-siamesas/